En verano, ahorrad electricidad
- Procurad disponer de un buen aislamiento térmico. Esto permitirá que no haya fugas de aire y favorecerá la climatización del hogar.
- Aprovechad las horas de luz natural para realizar tareas como estudiar o leer, ya que de esta manera evitaréis encender luxes flexo y vuestros bolsillos lo notaran.
- No abuséis del termostato. ¿Sabíais que por cada grado que este se reduce la factura de la luz sube un 6-7%? El Ministerio de Medio Ambiente recomienda mantenerlo siempre a un mínimo de 24º si lo que se quiere es favorecer el ahorro energético.
- Apagad los aparatos como ordenadores, televisores y dispositivos con conexión a internet siempre que no se utilicen, ya que pierden energía en forma de calor y aumentan la temperatura de las habitaciones.
- Evitad malbaratar energía desenchufando cargadores de móviles y portátiles, ya que suponen un alto gasto eléctrico.
- Apostad por iluminar los espacios exteriores, como terrazas o jardines, con lámparas solares que se cargan durante el día con la luz del sol y no consumen electricidad.
- Si tenéis que escoger entre ventiladores o aires acondicionados, quedaros con la primera opción. Los ventiladores suponen un coste bastante más bajo que los aires acondicionados proporcionando igualmente una sensación de descenso térmico.
- Si no os queda ninguna otra alternativa y debéis encender el aire acondicionado, comprobad que las puertas y las ventanas estén bien cerradas. ¡Si alguna quedara abierta estarías desaprovechando el frío generado!
Si aplicáis estos sencillos cambios de hábitos, ¡seguro que este verano conseguiréis disminuir vuestra factura de la luz!