Cómo mantener el hogar fresco en verano
- Baja las persianas durante las horas de calor y ábrelas solamente durante la noche. Para mantener la cas fresca sin tener que encender el aire acondicionado hay que evitar que el sol entre en la vivienda y que esta se caliente demasiado. Bajar las persianas permite precisamente mantener la sombra dentro de casa y bloquear el calor del sol.
- Ventila la casa a primera hora de la mañana y al empezar la noche para dejar entrar aire fresco al hogar.
- Desenchufa los aparatos eléctricos que no utilices, ya que cada uno de ellos genera calor. Evita situarlos en zonas de convivencia y apágalos siempre que sea posible. De esta manera, a parte de mantener la casa fresca, ¡ahorrarás energía y dinero!
- Sustituye las bombillas incandescentes, que desprenden un 90% de su energía en forma de calor, por luces LED o de bajo consumo. De esta manera disminuirás las fuentes de calor.
- Cambiar las sábanas es más importante de lo que parece. El invierno es por la franela y el verano para el algodón, que permite la transpiración y mantiene la frescura.
- Evita el agua caliente siempre que sea posible. Esta genera humedad y vapor, que no ayudan para nada a refrescar.
- Riega el patio, balcón, terraza y/o jardín cada tarde para refrescar. En el suelo se acumula calor, y de esta manera conseguirás aliviarlo un poco. Referente a los suelos interiores, un truco es fregar con agua fría, dejándolos un poco más mojados de lo habitual.
- Viste tu hogar de acuerdo con la época del año. Fuera alfombras y terciopelo. Utiliza colores claros o con estampados florales y veraniegos que proporcionan más ligereza y, aunque parezca mentira, influyen en la sensación de calor.
Si haces caso de estas recomendaciones, ¡seguro que no sufrirás tanto por culpa de la calor!