¿Te mudas? Sobretodo, ¡no te estreses!
- Antes de nada, recuerda que dejas una casa por otra, por lo que debes cancelar todos los servicios e impuestos de la casa que dejas y modificar la dirección de otros servicios como el internet, la línea telefónica, las tarjetas, etc.
- Si vas a contratar una empresa de mudanza llama con tiempo, por lo menos con una semana de antelación. No te quedes con la primera opción, pide varios presupuestos y escoge la compañía que mejores condiciones te ofrezca.
- Revisa los accesos en los dos inmuebles para evitar sorpresas. Algunas empresas cobran más si deben subir o bajar muebles desde un tercer o cuarto piso.
- Seguro que guardas un montón de cosas que ni recordabas que tenías. Aprovecha la ocasión para deshacerte de todo aquello que no necesitas. Ahorrarás espacio, recursos y tiempo.
- Toca empezar a embalar. Ten a mano muchas cajas, papel y tijeras. Empieza con antelación a empaquetar todo aquello que no usas en tu día a día.
- Los objetos y documentos valiosos transpórtalos tu personalmente. Normalmente las empresas de mudanza tienen seguros para estas cosas, pero mejor no arriesgarse. Así pues, apártalos en sobres o bolsos que sabes que vas a llevar encima.
- Llega la hora de desarmar los muebles. Guarda las piezas pequeñas en bolsas de plástico, especificando a qué mueble pertenecen.
- Si tienes hijos pequeños, procura dejarlos con alguien durante la mudanza, así evitarás accidentes y traumas.
- Ten a mano dinero extra por si necesitas ayuda de última hora.
- ¡Sé positivo! El proceso de la mudanza será acorde a la actitud con la que la lleves a cabo.
Si aplicas estos consejos, ¡seguro que tu mudanza va a ser todo un éxito!